El mes pasado un director me contó que se cambiaban otra vez de CRM. El cuarto en seis años.
Le pregunté qué fallaba en el actual. La respuesta: el equipo no lo actualiza, así que el pipeline nunca es fiable.
Eso no es un problema de CRM. Ningún software lo ha arreglado nunca, y tres migraciones anteriores son la prueba.
Los comerciales no actualizan registros porque actualizar registros es papeleo que ayuda a su jefe, no a ellos. Cada migración deja ese trato intacto y añade un mes de reaprendizaje.
El arreglo es dejar de pedir a las personas que tecleen cosas que el sistema ya sabe.
La llamada estaba grabada, así que las notas se escriben solas. Los hilos de correo ya existen, así que la fase puede moverse sola. Alguien reservó la reunión, así que el siguiente paso no es ningún misterio que haya que teclear.
En cuanto la ficha se rellena sola, el pipeline es fiable un viernes por la tarde sin un solo recordatorio.
Eso nos llevó tres semanas dentro del CRM que ya tenían. La migración que planeaban estaba presupuestada en once.
Antes de cambiar de herramienta, hazte una pregunta directa. ¿Esta plataforma es realmente incapaz, o solo está enseñando una foto honesta de un proceso que no le gusta a nadie?
A veces la herramienta sí es el problema, y entonces conviene moverse rápido. La mayoría de las veces estás a punto de pagar mucho dinero por importar el mismo comportamiento a una interfaz más limpia.
Publicado antes en LinkedIn.


