Sector

Automatización para asesorías que siguen moviendo papeles a mano

La automatización para asesorías empieza donde empieza el mes: persiguiendo documentos que cada cliente manda a su manera. Montamos la entrada, la reclamación y el archivo dentro del programa que ya usa tu despacho.

Plataformas que usamos aquí
01 Sector

Dónde se va el mes en un despacho de 10 a 100 personas

La automatización para asesorías casi nunca va de contabilidad. Va de todo lo que tiene que pasar antes de poder asentar una factura.

Las facturas llegan como adjunto de correo, como foto hecha dentro de una furgoneta, como enlace a un portal de proveedor del que nadie tiene la contraseña. Alguien descarga cada una, comprueba el IVA y reescribe la cabecera en A3, Sage o Holded.

La segunda quincena es la reclamación. Diez clientes tienen documentos pendientes, el plazo del 303 no se mueve, así que un senior se pasa dos días escribiendo avisos que dicen todos lo mismo.

02 Sector

Los sistemas que construimos para asesorías

Tres o cuatro sistemas cubren casi todo lo que un despacho pierde en administración. Cada uno funciona dentro de las herramientas que ya pagas.

  • Entrada de documentos. Una sola dirección para todo lo que manda un cliente. El sistema lee la factura, saca el proveedor y el impuesto, después la archiva en la carpeta que toca.
  • La reclamación. Cada cliente sabe qué le falta antes de que nadie se lo pida. Los avisos salen solos con su propio calendario, así que tú abres una lista en vez de diez buzones.
  • Respuestas de siempre. Los clientes hacen las mismas seis preguntas sobre su propio expediente. Un asistente las contesta con datos reales y deja para el responsable de la cuenta todo lo que lleva criterio detrás.
  • Alta de cliente. Un cliente firma. La estructura de carpetas, la hoja de encargo y la primera petición de documentos salen sin que nadie abra una plantilla.

Son ejemplos, no un catálogo. Dos despachos nunca trabajan igual, así que dos sistemas nunca salen iguales.

03 Sector

Qué queda en manos de una persona

El criterio no se mueve de sitio. Si un gasto es deducible, cómo conviene estructurar a un cliente, qué se le dice a una inspección: eso es el trabajo, y se queda con la gente que contrataste para hacerlo.

Lo que quita un sistema es la parte que no tiene criterio dentro. Descargar, reescribir, reclamar.

Queda una cosa más en manos de una persona. Un documento que el sistema lee con poca confianza se marca en vez de adivinarse, así que alguien lo revisa antes de que el asiento llegue a tu programa contable.

04 Sector

Por dónde se empieza

Se empieza por la auditoría de IA y operaciones. Noventa minutos con un consultor y, dos días laborables después, un plan priorizado con el retorno esperado al lado de cada punto. Ese importe se descuenta de tu primer proyecto.

De la primera llamada al primer sistema en producción pasan de media cuatro o cinco semanas. Los hay de una semana. El plan te dice cuál es tu caso antes de que te comprometas a nada.

La mayoría de los despachos empieza por la entrada de documentos, porque se paga sola en un trimestre. Otros empiezan por el diseño de procesos y SOP, cuando el problema real es que dos personas creen que la misma revisión es suya. El método está en la sección de proceso.

05 Sector

Un ejemplo del sector

Brinkley Law Firm no es una asesoría, aunque vende lo mismo que la tuya: horas que alguien tiene que acordarse de apuntar. La dueña se pasaba los fines de semana releyendo la semana en busca de trabajo que nadie había registrado.

Registrar el tiempo según ocurre convirtió esa fuga en ingresos. La historia está en el caso Brinkley, y el mismo agujero aparece en casi todos los despachos que facturan por horas.

06 Preguntas

Lo que se pregunta antes de empezar.

¿Funciona con A3, Sage o Holded?

Sí. Construimos dentro del programa contable que ya usa tu despacho, por su importación o por su API. Cuando una plataforma no tiene ninguna de las dos, lo decimos antes de que te comprometas.

¿Qué pasa con los datos de los clientes?

Se quedan en tus cuentas y bajo tus propios contratos. Con clientes europeos el tratamiento se queda dentro de la Unión Europea, y el sistema solo lee los documentos que necesita para archivar.

¿Y si el sistema lee mal una factura?

El sistema la marca en vez de adivinar. Todo lo que queda por debajo del umbral pasa a una cola de revisión, así que una persona lo confirma antes de que el asiento llegue a tu programa.

¿Hay que cambiar de programa?

Casi nunca. Solo recomendamos un cambio cuando la plataforma pelea de verdad contra la automatización, y entonces el plan te enseña lo que cuesta quedarte un año más.

¿Cuánto tarda el primer sistema?

De media, cuatro o cinco semanas desde la primera llamada. La entrada de documentos sola puede salir en una semana, y una construcción que toca tres áreas se alarga más.

¿Otra cosa? Escribe a team@braveautomations.com y te contesta una persona, casi siempre el mismo día.

07 Relacionado

Por dónde se sigue.

Sector

Automatización para agencias que venden horas que no ven

La automatización para agencias empieza por una pregunta que muchos socios no saben contestar un lunes: qué cuentas ganaron dinero el mes pasado. El dato existe, repartido entre la herramienta de proyectos, las horas y la facturación.

Sector

Empieza por la auditoría.

Noventa minutos con un consultor y, dos días después, un plan priorizado. Su importe se descuenta entero de tu primer proyecto.