Sector

Automatización para clínicas donde recepción atiende cuatro apps a la vez

La automatización para clínicas es casi siempre un problema de recepción. Los pacientes escriben por WhatsApp, llaman al fijo, mandan un mensaje por Instagram, y la misma persona tiene que acordarse de qué conversación va con qué historia.

Plataformas que usamos aquí
01 Sector

Dónde se va el día en una clínica de 10 a 100 personas

La automatización para clínicas empieza en el mostrador, porque ahí se decide el día. Suena el teléfono mientras un paciente está pagando, entra un mensaje por un canal que nadie mira, y la cita que estaba casi cerrada se queda en silencio.

Detrás vienen los recordatorios. Alguien saca la agenda de mañana del gestor y manda las confirmaciones una a una, así que el hueco del jueves se descubre el jueves.

La última pieza es el papeleo previo. Los consentimientos se imprimen, se rellenan sobre una carpeta, se escanean de vuelta y acaban escritos a mano en una ficha que ya tenía media información.

02 Sector

Los sistemas que construimos para clínicas

Cuatro sistemas cubren casi todo lo que una clínica pierde entre el teléfono y la ficha. Todos van al lado de tu gestor de clínica, no por encima.

  • Una sola bandeja. WhatsApp, Instagram y el fijo entran por el mismo sitio, con la ficha del paciente pegada a la conversación.
  • Citas y recordatorios. Confirmaciones, recordatorios y reprogramación funcionan solos. Un hueco que se cae se le ofrece a la lista de espera antes de que nadie lo vea.
  • Revisiones. El paciente que toca revisar recibe el aviso a tiempo, en su idioma, sin que nadie vaya tachando una lista.
  • Papeleo previo. Consentimientos e historia llegan firmados y pegados a la ficha, así que el sillón empieza a su hora.

Son ejemplos, no un catálogo. Dos clínicas nunca funcionan igual, así que dos sistemas nunca salen iguales.

03 Sector

Qué queda en manos del equipo clínico

Nada clínico se automatiza. Un asistente agenda, recuerda y archiva. Nunca contesta a una pregunta sobre un síntoma, una dosis o un resultado.

Todo lo que suena urgente pasa directo a una persona, con la conversación ya abierta. Esa regla está escrita en el sistema, no queda en manos de lo que decida un modelo ese día.

Los datos de salud tienen sus propias reglas, así que la construcción empieza por ahí. El tratamiento se queda dentro de la Unión Europea, el acceso se limita a los perfiles que lo necesitan, y tu gestor sigue siendo la ficha buena.

04 Sector

Por dónde se empieza

Se empieza por la auditoría de IA y operaciones. Noventa minutos con un consultor y, dos días laborables después, un plan priorizado. Ese importe se descuenta de tu primer proyecto.

De la primera llamada al primer sistema en producción pasan de media cuatro o cinco semanas. Un flujo de recordatorios puede salir en una semana. El plan te dice cuál es tu caso antes de que te comprometas a nada.

Casi todas las clínicas empiezan por la bandeja compartida, porque es el cambio que recepción nota el primer día. Lo demás se construye encima, cuando las conversaciones ya viven en un solo sitio, con el método de la sección de proceso.

05 Sector

Un ejemplo del sector

La Clínica Lucas Miranda tenía las conversaciones de sus pacientes repartidas en cuatro plataformas de mensajería. Recepción saltaba de herramienta en herramienta todo el día, y nadie sabía qué estaba ya contestado.

Juntar todos los canales en una sola bandeja le quitó casi un tercio de la carga operativa. La historia está en el caso Lucas Miranda, y es el mismo nudo que vive casi cualquier clínica privada.

06 Preguntas

Lo que se pregunta antes de empezar.

¿Esto es legal con datos de salud y el RGPD?

Sí, si se construye para eso. Los datos de salud son categoría especial, así que el tratamiento se queda en la Unión Europea, el acceso se limita por perfil, y cada herramienta va con su contrato de encargado.

¿Una IA habla con nuestros pacientes?

Solo para citas y preguntas administrativas. Siempre se presenta como asistente. Las preguntas clínicas pasan a una persona, igual que todo lo que suena urgente.

¿Os conectáis con nuestro gestor de clínica?

Siempre que tenga API o una exportación aprovechable. Algunos programas clínicos son cerrados, y entonces el punto de conexión pasa a ser la agenda en vez de la ficha.

¿Los recordatorios reducen las ausencias?

Suelen bajarlas, aunque la cifra depende de tus pacientes y de tu especialidad. Lo que sí garantiza el sistema es que ninguna cita se queda sin aviso, ni las que se cogen un viernes complicado.

¿Cuánto tarda el primer sistema?

De media, cuatro o cinco semanas desde la primera llamada. Un flujo de recordatorios puede salir en una semana, y una bandeja con cuatro canales tarda más.

¿Otra cosa? Escribe a team@braveautomations.com y te contesta una persona, casi siempre el mismo día.

07 Relacionado

Por dónde se sigue.

Sector

Empieza por la auditoría.

Noventa minutos con un consultor y, dos días después, un plan priorizado. Su importe se descuenta entero de tu primer proyecto.